





Siguiendo con la saga de lugares Patrimonio de la Humanidad que existen en Croacia, hoy es el turno de la catedral de Santiago en Sibenik, que fue declarada como tal por la UNESCO en 2000.
La construcción de este ejemplo de fusión y transición cultural y estética comenzó en 1431 y llegó a su fin en 1536. Según los registros croatas el principal encargado de la obra fue el escultor Juraj Dalmatinac. Sin embargo, la historia también menciona la participación de 3 maestros italianos –Francesco di Giacomo, Giacomo, Georgius Mathei Dalmaticus y Niccolò di Giovanni Fiorentino-, quienes aportaron a la edificación de la cúpula y dejaron testimonio del tránsito entre el gótico y el Renacentismo.
El edificio tiene múltiples detalles que lo convierten en un legado cultural. El primero es el trabajado ribete que decora los muros exteriores de fachada del edificio, en el cual es posible contemplar 75 rostros labrados en piedra que recogen el carácter de los ciudadanos que en el siglo XV habitaban Sibenik.
Un segundo detalle se encuentra al interior de la iglesia, donde es posible apreciar el estilo dálmata en las dos escaleras de la nave que bajan hasta la sacristía y en la representación de tres ángeles que sostienen la pila bautismal.
El tercer y más llamativo detalle es el que la Catedral está completamente construida en piedra caliza y mármol de las islas de Croacia –sin ladrillos ni soportes de madera-, lo que sumado a su tamaño la convierte en única en el mundo.
Es el templo principal del Obispado de Sibenik. Pese a ser bombardeada durante la guerra en la década de 1990, su buen estado de conservación permite su utilización diaria para la liturgia por lo que los visitantes y turistas no sólo pueden apreciar su belleza exterior sino también todos los detalles interiores.
Cada rincón de Croacia tiene una carga histórica que lo convierte en un interesante atractivo cultural. No en vano, en el país hay seis lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: el reconocido Palacio Dioclesiano en Split, el casco antiguo de Dubrovnik; el Parque Nacional de los lagos de Plitvice; la catedral de Santiago de Šibenik; el conjunto episcopal de la basílica de Eufrasio en el Centro Histórico de Porec, en Istria y el núcleo histórico de Trogir.
Sobre los 3 primeros mucho se ha escrito por lo que estas líneas están dedicadas a contar parte de la historia de Trogir; la catedral de Santiago de Šibenik y la basílica de Eufrasio en Istria
Trogir es una ciudad pequeña, con cerca de 11 mil habitantes. Fue fundada en el siglo III Antes de Cristo, por los griegos quienes lo convirtieron en un importante puerto hasta el período romano. Su historia, como la de muchas ciudades de la región balcánica está marcada por las guerras y destrucciones; pero también por la reconstrucción que da cuenta de la mezcla cultural de griegos, romanos, venecianos y húngaros. La ciudad posee gran cantidad de palacios, iglesias y torres debido a que ente los siglos XI y XIX fuera establecida como diócesis religiosa.
En los siglos XIII y XIV la familia Šubic gobernó Trogir, destacando Mladen III, cuyo cuerpo descansa en el sepulcro de la Catedral, llamada "el escudo de los croatas".
A partir de 1420 la ciudad fue gobernada por venecianos y 370 años después, pasó a dominio austrohúngaro. Tras la Primera Guerra Mundial, junto con toda Croacia, formó parte de Yugoslavia. Desde 1991 es parte de la República croata.
Son 2 mil 300 años de una heterogénea tradición urbanística, que mezcla influencias griegas, romanas y venecianas. Sus construcciones, de estilo románico-gótico son las mejor conservadas de Europa Central; una de las razones por las que en 1997 fue incluida en la lista de ciudades Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
La principal construcción de Trogir es la Iglesia de San Lorenzo, cuya entrada oeste es una obra maestra del escultor Radovan. Otros lugares de insuperable belleza son la Puerta de la ciudad, construida en el siglo XVII; la fortaleza de Kamerlengo,y los palacios de Cipico, del siglo XV y el Palacio ducal, edificado en el siglo XIII.
El pueblo croata tiene una larga historia política y los actuales partidos son herederos de aquella. Si bien son dos los partidos más representativos –el Socialdemócrata y la Unión Democrática-, para las últimas elecciones quedó en evidencia la diversidad y amplitud de agrupaciones ideológicas que identifican el pensamiento del croata.
Desde el 10 de enero recién pasado, Ivo Josipovic es el nuevo Presidente de Croacia y su llegada a la primera magistratura devuelve a los socialdemócratas el poder después de 8 años en la oposición.
Para lograr este cambio, el Partido Socialdemócrata debió armar coalición con el Partido Liberal, el de Campesinos de Croacia; el Partido Popular Croata y la Asamblea Democrática de Istria; la mayoría de los cuales tienen una arraigada participación en la defensa de los intereses del pueblo croata.
El sistema electoral croata obliga a los partidos políticos a formar coaliciones electorales para optar a representación parlamentaria y presidencial. Todos los partidos que actualmente existen traen consigo parte de la herencia política de antiguas tiendas políticas. Una breve revisión de los orígenes de estos partidos permitirá comprender la actual conformación política de Croacia.
Un buen ejemplo de lo anterior es el actualmente gobernante Partido Socialdemócrata Croata. Su ideología de izquierda proviene de la Liga de los Comunistas de Croacia, de la década de 1950. Fue ese conglomerado el que tras abandonar el Congreso de los Partidos Comunistas de Yugoslavia, incorporó aspectos democráticos a sus principios y adoptó su nombre actual. La situación gubernamental de las últimas décadas del siglo XIX obligó a los socialdemócratas croatas a mantenerse en la ilegalidad; pero con la independencia de Croacia, retomaron su participación pública.
Para las elecciones de 2000, el partido formó una coalición pre-electoral con el Partido Social Liberal Croata (HSLS), ganando las parlamentarias de ese año. El SDP gobernó hasta fines de 2003, cuando sólo obtuvieron 34 de los 151 escaños del parlamento. Desde entonces y hasta 2010 la tienda política fue oposición.
En la otra cara de la moneda está la Unión Democrática de Croacia (Hrvatska demokratska zajednica, HDZ), agrupación a la que nos referiremos en una próxima edición.
Siguiendo en la revisión de las principales tendencias ideológicas de Croacia, revisamos ahora la otra cara de la moneda. La Unión Democrática de Croacia (Hrvatska demokratska zajednica, HDZ) es el principal partido de centro derecha, de tendencia conservadora.
Fundado en 1989, por un grupo de disidentes liderados por Franjo Tuđman, representó al nacionalismo croata que para los tiempos era considerado una manera de conspiración al sistema gobernante que existía. Aprovechando la coyuntura de cambios fundamentales que estaba experimentando la zona de los Balcanes, Tuđman y sus seguidores consiguieron apoyo ideológico y económico y logró una mayoría en las elecciones parlamentarias de 1990.
El HDZ convirtió a Croacia en uno de los pocos países de Europa Oriental, donde el único partido comunista fue sustituido democráticamente por una ideología política que lucha contra el imperio comunista de partido único. El 30 de mayo, día en que la HDZ formalmente tomó el poder, se celebra como el Día del Estado, en Croacia y es feriado nacional.
Este partido gobernó Croacia entre 1990 y 1999 y, en coalición parcial, desde el año 2003 hasta 2009.
Ideológicamente, el HDZ se describía inicialmente inspirado por principios derechistas extremos como el thatcherismo. Con el paso del tiempo derivó a la centro-derecha y la democracia cristiana; ello no significó dejar de lado su ideología oficial, definida como reconciliación nacional: los descendientes de croatas y los “Ustaša” o partisanos deben arreglar las diferencias históricas y trabajar juntos para crear un Estado moderno, independiente y democrático.